La Glosa
México

Claudia Sheinbaum consolida su liderazgo frente a la crisis del rochismo

La presidenta Claudia Sheinbaum ha tomado el control político de Morena mientras el gobernador de Sinaloa enfrenta investigaciones internacionales.

Redacción La Glosa
Foto: eleconomista.com.mx

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha asumido un control absoluto sobre la estructura y las decisiones internas de Morena, marcando una distancia definitiva con figuras estatales que enfrentan señalamientos judiciales. Este movimiento busca salvaguardar la estabilidad del partido ante la crisis que atraviesa la administración de Rubén Rocha Moya en Sinaloa, entidad que se ha convertido en un foco de tensión política tras las investigaciones iniciadas por autoridades estadounidenses.

Durante años, Rocha Moya fue un aliado estratégico consolidado dentro del movimiento, con respaldos explícitos desde la cúpula del partido. Sin embargo, el escenario político cambió drásticamente a partir de febrero de 2025, cuando la relación institucional con el gobernador sinaloense comenzó a fracturarse debido a la presión de los expedientes internacionales presentados contra su gestión. La actual administración federal ha optado por priorizar la disciplina partidista sobre las lealtades regionales previas.

Voces internas dentro de Morena han señalado la urgencia de deslindarse del denominado rochismo para evitar un desgaste electoral a nivel nacional. La estrategia de la presidenta Sheinbaum se centra en fortalecer la institucionalidad del partido y asegurar que las investigaciones en curso no comprometan la agenda de transformación del gobierno federal. Este reordenamiento busca evitar que las acusaciones contra funcionarios estatales afecten la legitimidad de las políticas públicas implementadas desde el Ejecutivo.

Expertos en política nacional observan que la postura de la presidenta es un mensaje claro hacia los gobernadores de la cuarta transformación: la permanencia en el poder está sujeta a la integridad y al cumplimiento de los principios éticos del movimiento. Mientras el proceso judicial contra el mandatario sinaloense sigue su curso, la dirigencia nacional de Morena trabaja en la sustitución de liderazgos locales para mitigar cualquier impacto negativo en la entidad.

La secretaría de Gobernación mantiene un monitoreo constante sobre la situación en Sinaloa para garantizar la gobernabilidad y el orden público. La administración federal ha insistido en que las instituciones de justicia, tanto nacionales como internacionales, deben seguir sus procesos sin interferencias, marcando un precedente sobre cómo la actual gestión presidencial gestiona las crisis de sus propios representantes estatales.

morenapolítica mexicanaclaudia sheinbaumsinaloagobernabilidad