La Glosa
México

Tráfico vehicular cuesta a mexicanos casi 18 días de salario mínimo

Un análisis del IMCO revela que el tiempo perdido en traslados representa una carga económica equivalente a más de medio mes de sueldo.

Redacción La Glosa
Foto: eleconomista.com.mx

El congestionamiento vial en las principales zonas metropolitanas de México representa un impacto económico profundo para las familias, alcanzando un costo promedio de 5,645 pesos anuales por persona. Según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), este gasto derivado de las 111 horas que los ciudadanos pasan en promedio atrapados en el tráfico equivale a casi 18 días de salario mínimo vigente en 2026.

La problemática afecta severamente la productividad y la calidad de vida en ciudades con alta densidad vehicular, donde la infraestructura actual resulta insuficiente para satisfacer la demanda de movilidad. Este fenómeno no solo implica un desembolso directo en combustibles y desgaste de vehículos, sino también una pérdida de tiempo irrecuperable que impacta el bienestar social y el desarrollo económico de las entidades federativas más pobladas.

El estudio subraya que el costo de la ineficiencia en el transporte público y privado actúa como un impuesto indirecto que castiga especialmente a los trabajadores con menores ingresos. Mientras el tiempo de traslado se prolonga, los ciudadanos ven disminuida su capacidad de ahorro, lo que se traduce en una menor disponibilidad de recursos para necesidades básicas del hogar.

Ante este panorama, diversos especialistas en urbanismo han planteado la urgencia de fortalecer la colaboración entre la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SCT) y los gobiernos estatales. Las propuestas actuales se enfocan en la modernización de sistemas de transporte masivo, la optimización de la semaforización mediante tecnología digital y el fomento de esquemas de movilidad sustentable que reduzcan la dependencia del automóvil particular.

La mitigación de esta crisis de movilidad requerirá inversiones significativas en infraestructura pública y una planeación urbana que priorice la conectividad eficiente. La falta de acciones integrales para descongestionar las vías principales continuará erosionando el poder adquisitivo de los mexicanos, afectando la competitividad global de las zonas metropolitanas del país.

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